Desaparece la última nidada de alimoches en Tarifa

Desaparece la última nidada de alimoches en Tarifa
19 junio, 2017 FAB

Verdemar-Ecologistas en Acción y Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra


Tarifa se queda sin el buitre sabio. 11 junio, 2017


La muerte de cuatro alimoches tras chocar contra aerogeneradores registradas en lo que va de año ha reiterado las alertas de las ONG sobre la peligrosidad para la avifauna de los parques eólicos que se concentran en la costa española del estrecho de Gibraltar.

Voluntarios del Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra pudieron comprobar que la única pareja de Alimoches (Neophron percnopterus) que estaba criando en Tarifa, con un pollo de más de un mes, había desaparecido. “Después de enterarnos que la hembra anillada 2CW, murió hace varios días en el Parque eólico repotenciado de la Sierra de Enmedio, se verificó que el joven ave también había desaparecido del nido, posiblemente muerto ante la imposibilidad de ser alimentado tan solo por uno de los adultos”.

Según Cigüeña Negra con esta muerte, estaríamos hablamos del cuarto Alimoche que cae en parques eólicos en el área del estrecho de Gibraltar en el último año. Quedando la población de Tarifa totalmente desintegrada, dejando además esta última muerte a un pollo muerto ante la ausencia de sus progenitores.

La población de alimoche en Andalucía sufre un declive sostenido en las últimas décadas: la mitad de sus parejas reproductoras se han perdido desde el año 2000, hasta quedar reducidas a 23, según el último censo de la Junta cotejado por Efe.

La muerte no natural de alimoches adultos tiene un gran impacto poblacional dada la escasa productividad de esta especie, que solo suele sacar adelante un pollo cada año y tarda un lustro en alcanzar la madurez sexual.

La muerte por colisión con los cada vez más numerosos aerogeneradores que se concentran en la orilla española del estrecho de Gibraltar se ha consolidado ya como la segunda causa de muerte no natural del alimoche en Andalucía y como su principal riesgo de extinción, junto al envenenamiento.

Verdemar y Cigüeña Negra han denunciado que la muerte de estos cuatro alimoches evidencia deficiencias de las declaraciones de impacto ambiental de los parques eólicos de Tarifa y han alertado de que son la punta del iceberg de las miles de aves que mueren cada año al chocar contra aerogeradores en el Estrecho, escenario de una de las mayores migraciones ornitológicas entre Europa y África.

También han criticado la ineficacia de las medidas correctoras y compensatorias de estos parques, como la vigilancia para frenar aerogeneradores cuando vuelan aves en su alrededor, y han dudado de la verosimilitud de las cifras de esta mortalidad que se facilitan.

A la concentración de parques eólicos en el Estrecho se une la repotenciación de antiguos aerogeneradores de pequeña altura, sustituidos por los más modernos, de mucha mayor envergadura.

“Lo más grave es que desde la Junta de Andalucía no se ha adoptado ninguna medida para evitar la enorme pérdida de biodiversidad que se está produciendo por causas eólicas, sobre todo en aves amenazadas o en peligro de extinción”, han denunciado los colectivos conservacionistas.

También han censurado que la Junta siga autorizando nuevos parques eólicos y la repotenciación de antiguos aerogeneradores en Zonas de Especial Conservación para las Aves (ZEPAS) o en su cercanías, pese a la prohibición expresa de la legislación europea.

Igualmente, han cuestionado la validez de los estudios sobre minimización del impacto de los parques eólicos o la existencia de “aerogeneradores inteligentes”, que evitarían la colisión de aves, trabajos financiados, según ellos, por empresas eléctricas y eólicas y entidades acusadas de conflicto de intereses.

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