Margalida defiende la cría en cautividad para reintroducir el quebrantahuesos

Margalida defiende la cría en cautividad para reintroducir el quebrantahuesos
29 Abril, 2016 FAB

Redacción EFE Verde

Un estudio, dirigido por Antoni Margalida y publicado en la revista especializada Journal of Applied Ecology, avala la cría en cautividad como el mejor método, por su relación coste-eficacia, para los proyectos de reintroducción del quebrantahuesos, un tipo de buitre en peligro de extinción.


Margalida defiende la cría en cautividad para reintroducir el quebrantahuesos

Redacción EFE Verde 29 abril, 2016


Este trabajo, elaborado por científicos españoles y suizos encabezados por Antoni Margalida, investigador Ramón y Cajal de la Universidad de Lleida, rebate un artículo anterior, publicado en la misma revista, que consideraba más eficaz reforzar la alimentación de estas aves en libertad para aumentar su productividad y extraer pollos de la naturaleza destinados a las reintroducciones.

El trabajo de Margalida ha revisado los datos ofrecidos en el anterior trabajo por Miguel Ferrer, de la Estación Biológica de Doñana (EBD), del CSIC, y asegura que se basan en estimaciones erróneas, tanto sobre los efectos de la alimentación suplementaria en el aumento de pollos silvestres como en los efectos poblacionales que pueden tener las extracciones en la población donante (Pirineos) así como el coste de la cría en cautividad.

Margalida, quien lleva más de veinte años trabajando con buitres y, específicamente, con el quebrantahuesos, ha explicado a Efe que los datos citados por Ferrer “nos llamaron poderosamente la atención” y tras revisarlos, “encontramos gazapos, tanto en los efectos de la alimentación suplementaria en la productividad, como en las proyecciones demográficas de la población beneficiada y en los costes de los programas de cría en cautividad, lo cual invalidaría la propuesta” del trabajo del científico de la EBD.

Refuerzo alimentario/cría en cautividad

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“Tono”, un ejemplar de quebrantahuesos liberado en 2006 en las sierras de Cazorla (Jaén) para reintroducir esta especie, en peligro crítico de extinción, que voló hasta los Pirineos, como se observa en rojo, gracias al seguimiento por satélite que muestra la imagen inferior. EFE

Mientras Ferrer sostiene que el reforzamiento alimentario de la población silvestre aumentaría el número de pollos y permitiría extraer ejemplares para reintroducciones durante cincuenta años sin merma de la población, la revisión del equipo de Margalida de los datos usados por Ferrer evidencia que se perderían unas 14-17 parejas en dicho periodo.

Margalida ha advertido de la gravedad de esta conclusión, pues la población de quebrantahuesos en los Pirineos apenas suma unas doscientas parejas, con una tasa de productividad media de 0,3, “lo que significa que solo tres de cada diez parejas logra sacar adelante un pollo”.

Y ha advertido de que “las extracciones de pollos con dificultad de sobrevivir para reintroducciones o reforzamiento de poblaciones agravaría aún más el problema del escaso crecimiento de la población pirenaica”.

El estudio ahora publicado también rebaja notablemente el dato de Ferrer de que la cría en cautividad del quebrantahuesos cuesta unos 700.000 euros anuales, siete veces mas que el coste hipotético de la alimentación suplementaria y la extracción de pollos de la población silvestre.

“Por desgracia, la iniciativa de Ferrer es un ejercicio fallido para mejorar la conservación ex-situ (en cautividad) del quebrantahuesos y su argumento de que la estrategia de extracción salvaje sería siete veces más barata que la cría en cautividad es demasiado simplista y se basa en cifras no fidedignas”, concluye el estudio de Margalida.

Este estudio insta a las administraciones implicadas en la conservación de especies en peligro “a evitar la toma de decisiones estratégicas y la implementación de acciones de conservación sobre esta base defectuosa” y les sugiere que implanten “evaluaciones independientes y sistemáticas” sobre dichos proyectos, “en particular cuando la extracción de individuos de poblaciones en peligro de extinción se sugiere como la mejor alternativa”.

El quebrantahuesos es una de las cuatro especies de buitre que se reproducen en España, junto a los buitres leonado y negro, y el alimoche, y mantiene su principal población europea en Pirineos, con unas 82 parejas en la zona aragonesa; 40 en Francia y otras 40 en Cataluña y siete en la parte navarra.

En Córcega sobreviven seis parejas y en Creta, cinco.

Reintroducción del quebrantahuesos

En 1986 se impulsó su reintroducción con ejemplares nacidos en cautividad y en zoológicos en los Alpes, donde ya se han asentado 36 parejas y en 2008 se repitió este proceso en el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén), donde ya se han consolidado tres parejas, una de las cuales logró reproducirse el año pasado.

Una segunda reintroducción comenzó esta década en Picos de Europa, donde se han liberado ejemplares extraídos de la población silvestre de Pirineos cuya viabilidad se consideraba muy difícil.

Enlace artículo original: Efeverde|Animales|Biodiversidad

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