uKhahkamba-Drakkensberg (Sudáfrica)

Proyecto de colaboración para la conservación del Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus meridionalis) y otras aves rapaces carroñeras amenazadas en el Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg (Sudáfrica)

Expedición científica del 2005 y 2007 en las montañas Drakensberg, frontera natural entre los países de Sudáfrica y Lesotho.

Doce técnicos españoles especialistas en aves carroñeras, entre ellos varios miembros de la Asociación FONDO AMIGOS DEL BUITRE (Manuel Aguilera, David García y Alejandro Martín Anaya), volaron hacia Sudáfrica para realizar un censo de la población de Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus meridionalis), y actualizar los datos sobre esta especie en el Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg.

Las expediciones fueron coordinadas por la Fundación Global Nature y se realizaron gracias a la financiación del gobierno de Sudáfrica y por la colaboración y apoyo de Ezemvelo KwaZulu-Natal Wildlife, entidad responsable del mantenimiento y la gestión de las áreas de conservación de la fauna y la biodiversidad en la provincia KwaZulu-Natal.

Para llevar a cabo el proyecto fue necesario implicar a la mayor cantidad de entidades posibles, máxime cuando el trabajo a realizar es un país extranjero y se desarrolla en zonas de montaña aisladas, sin ningún tipo de comunicación y en una zona fronteriza entre dos países, Sudáfrica y Lesotho.

Para el aspecto técnico y de infraestructura se contó con el servicio de conservación de la provincia KwaZulu-Natal, especialmente con los biólogos responsables de fauna Sonja Krüger y Douglas van Zyl, así como con las autoridades en materia de conservación del Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg, principalmente con el coordinador Sr. Oscar Mehimkhulu.

Su función fue fundamental, básicamente para la organización de las acciones y del personal a su cargo, unos 40 guardas y técnicos participantes, y para toda el equipamiento necesario en las zonas de muestro, captura y marcaje y durante los días de descanso. También para la coordinación de los traslados con la 4ª Patrulla Aerotransportada del ejercito del aire de la base militar de Piethersmaribourg, esencial para el transporte del personal y material a determinadas zonas de muestreo de muy difícil acceso dentro del parque.

Se contactó igualmente con la embajada española en Sudáfrica y fuimos recibidos por el entonces Embajador el Sr. D. Ramón Gil-Casares Satrústegui. Durante la entrevista mostró su interés y apoyo por nuestro trabajo y nos informó sobre la situación social de Sudáfrica, con especial interés en las recomendaciones a tomar sobre seguridad en determinados lugares. Asimismo nos ofreció los servicios de la embajada ante cualquier problema que nos pudiera surgir durante nuestra estancia en el país.

Los naturalistas participantes en el proyecto Maloti-Drakensberg fueron seleccionados por su experiencia en la conservación, la cria en cautividad y la alimentación de quebrantahuesos, y estuvieron dirigidos por Alfonso Godino y Sonja Krüger, bióloga del Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg.

Para el trabajo de campo, se organizaron equipos formados por uno o dos científicos españoles, guardas del parque, conocedores del territorio y personal del servicio de conservación de la naturaleza Ezemvelo KwaZulu-Natal Wildlife.

El Fondo Amigos del Buitre aportó a este proyecto internacional su larga experiencia de más de veinticinco años en alimentación suplementaria de buitres y quebrantahuesos en la provincia de Huesca.

La amplia experiencia en técnicas de manejo y conservación de varias especies de buitres en España durante las últimas décadas, ha dado como resultado que la mayor parte de las especies presentes en nuestro país hayan incrementado sus poblaciones. Esta positiva evolución del estado de conservación de estas especies, resultado de las actuaciones realizadas, es un precedente que puede y debe ser exportado a otras zonas con poblaciones de aves carroñeras amenazadas, como el quebrantahuesos, única ave osteófaga del mundo y cuyos problemas suelen ser muy similares a pesar de estar separadas por miles de kilómetros.

Esta similitud de situación y amenazas entre las poblaciones de buitres de España y Sudáfrica hacen necesario la asistencia y colaboración de personal experimentado en el manejo de estas especies.

Una vez en la zona de estudio, y debido al grave estado de conservación, el muestreo se amplió a otras dos especies que conviven en las mismas zonas que el quebrantahuesos: El Buitre de El Cabo (Gyps coprotheres) y al Águila cafre (Aquila verreauxii), también conocida como Águila negra (African Black Eagle) o Águila de Verreaux (African Black Eagle).

En África existen ambas subespecies de quebrantahuesos, G. b. barbatus en el norte y la G. b. meridionalis en el este y sur del continente. En el norte no se han hecho estimas de población, si bien al igual que en Europa, hasta mediados del siglo XX era una especie abundante en las cordilleras del Atlas y el Rif en Marruecos, así como en el Atlas Telliano de Argelia, llegando incluso a Túnez, Libia y Egipto. Actualmente está extinguido en Egipto, Libia, Túnez y Argelia, quedando una pequeña población que está siendo estudiada desde el año 2002 por un equipo de ornitólogos andaluces en Marruecos y con un estado muy precario de conservación. En el resto de los países y debido a su situación política y social la información es escasa o nula.

En Etiopia está presente la subespecie G. b. meridionalis donde se realizan observaciones de la especie con relativa facilidad y desde donde se han capturado ejemplares para ser reintroducidos en Kenia.

El segundo núcleo de esta subespecie se encuentra en las montañas del Drakkensberg, frontera natural entre los países de Lesotho y Sudáfrica. Esta población fue ampliamente estudiada en los años 80, estimándose unas 200 parejas reproductoras distribuidas mayormente en la vertiente sudafricana de esta cordillera y con un estado de conservación bastante bueno. Con posterioridad a este trabajo no se ha vuelto a realizar ningún estudio sobre el estado de conservación de esta población.

EL QUEBRANTAHUESOS EN DRAKKENSBERG

Después de la finalización de los estudios llevados a cabo sobre el quebrantahuesos en los años 80, no se ha vuelto ha realizar ningún trabajo destinado a conocer el estado de conservación de esta especie, la cual debido al fuerte descenso poblacional y de distribución experimentado a lo largo del siglo XX ha sido catalogada como “en peligro” en el Libro Rojo de Sudáfrica.

Como consecuencia a esta falta de información, los responsables del Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg y el servicio de conservación de la naturaleza EKZN Wildlife iniciaron en el año 2000 pequeños muestreos con el objetivo de actualizar el estatus del quebrantahuesos. Estos trabajos incluyeron censos tanto aéreos como terrestres en algunas zonas de su distribución histórica en el interior del parque, si bien no pudo realizarse en gran parte del espacio debido a la falta de personal especializado en técnicas de censo y detección ni de manera simultánea.

Quebrantahuesos adulto (G. b. meridionalis) © Chris Van Rooyen

Quebrantahuesos adulto (G. b. meridionalis) © Chris Van Rooyen

Como resultado de estos primeros muestreos, se detectaron descensos del 40% de la población reproductora de quebrantahuesos (número de parejas ocupando nido o territorio) en la zona sudafricana de la cordillera del Drakensberg. La ausencia total de información sobre las causas que han motivado este descenso impedía tomar acciones concretas de conservación, habiéndose documentado tan sólo dos casos de mortandad de la especie en los últimos 20 años, siendo provocadas estas muertes por choques con tendidos eléctricos. Se intuyen otras causas de mortandad que afectan a otras especies de características similares al quebrantahuesos, como buitres y grandes rapaces, y que pueden estar incidiendo negativamente en la supervivencia de los quebrantahuesos de Sudáfrica.

El desconocimiento de los efectivos reproductores es ya un gran obstáculo por si mismo para el desarrollo de medidas de conservación de esta especie tanto en el interior del espacio protegido como fuera del mismo. A esto, habría que añadir el total desconocimiento que igualmente existe sobre la dinámica poblacional de esta población de quebrantahuesos. Esto incluye el desconocimiento de parámetros tan fundamentales para iniciar acciones de conservación como conocer el número de parejas reproductoras, éxito reproductor, causas de fracaso reproductor.

Igualmente es necesario profundizar e invertir esfuerzo en determinar las causas y zonas de mortandad y áreas de campeo, así como sobre que fracciones de la población están teniendo incidencia esta mortandad con el objeto de poder diseñar acciones que permitan la realización de medidas de conservación concretas en causas y zonas.

El conocimiento conjunto de la dinámica reproductora y de los factores que inciden directamente en la supervivencia de los quebrantahuesos de esta población es esencial para poder diseñar y ejecutar medidas de conservación destinadas a garantizar una protección eficaz a medio y largo plazo que garanticen la conservación de esta amenazada población para el futuro.

ANTECEDENTES DEL PROYECTO

En el año 2004 se iniciaron los primeros pasos para asistir a las autoridades sudafricanas en la conservación del quebrantahuesos en la provincia de KwaZulu-Natal y más especialmente con el servicio de conservación de vida silvestre de esta provincia, EKZN Wildlife.

En este primer contacto realizado durante la estancia en el Parque Nacional uKhahlamba Drakensberg, se pudo recopilar información de primera mano y comprobar que el primer problema de conservación del quebrantahuesos es el desconocimiento sobre los efectivos reales, dinámica poblacional y amenazas, si bien sólo se tenían algunas aproximaciones a lo que realmente pudiera estar ocurriendo.

FAB_expedicion-sudafrica-Drakkensberg-2005-IMG_0304-equipoFruto de esta primera vista fue la organización, durante septiembre del año 2005, de un gran muestreo en el que participaron más de 50 personas. De este grupo, 12 fueron personal técnico español que se desplazó a Sudáfrica para participar en este primer censo de quebrantahuesos en el Parque Nacional uKhahlamba Drakensberg.

El objetivo de este primer muestreo fue realizar un censo simultáneo de todo el área protegida (unas 250.000 ha.) no realizado con anterioridad. Y en segundo lugar, la labor de este equipo técnico español fue formar y asesorar al personal técnico y guardería del Parque Nacional uKhahlamba Drakensberg y de EKZN Wildlife sobre metodología de censo de la población reproductora, identificación de diferentes grupos de edades, alimentación, detección de amenazas, etc.

De esta experiencia, que ha sido el mayor censo de quebrantahuesos realizado en Sudáfrica en los últimos 25 años, se ha obtenido abundante información sobre el número de parejas que habitan el espacio protegido, tanto de quebrantahuesos como de otras rapaces rupícolas. Se han detectado dos zonas de alimentación, una de ellas desconocida hasta la actualidad, con un elevado número de quebrantahuesos jóvenes.

Y finalmente, se ha promovido que el quebrantahuesos despierte el interés de las administraciones habiéndose celebrado en el mes de noviembre de 2005 un grupo de trabajo para la conservación del quebrantahuesos en Sudáfrica, de donde la información del muestreo del año 2005 ha sido fundamental, y donde igualmente ha sido requerido el asesoramiento de los técnicos españoles en el debate sobre las actuaciones a realizar en un futuro sobre el manejo y conservación de la especie.

OBJETIVOS PRINCIPALES DE LA EXPEDICIÓN

Censo actualizado de la población reproductora

Como base de cualquier plan de manejo de aves rapaces, es esencial tener un buen conocimiento de los efectivos reproductores de estas especies. Para ello es recomendable realizar censos de parejas reproductoras de Quebrantahuesos y Buitre de El Cabo, tanto en el P. N. uKhahlamba Drakensberg como en sus inmediaciones, así como en aquellas áreas de distribución histórica de la primera especie durante la segunda mitad del siglo XX. Esta información permitirá conocer el estado actual del tamaño poblacional y comparar con estudios anteriores, obteniendo información precisa sobre la tendencia experimentada a lo largo del tiempo.

Obtención de parámetros reproductores básicos

La obtención de una serie de parámetros reproductores mínimos es un método muy fiable para medir el estado de conservación de poblaciones de aves en general y de las rapaces en particular. Esto es debido a que no siempre el tamaño poblacional es sinónimo de buen estado de conservación, y aunque si es una garantía, el descenso del éxito reproductor, por ejemplo, puede estar ofreciéndonos información indirecta sobre problemáticas de conservación como elevada tasa de mortandad, falta de alimento, etc.

Determinar causas y áreas de mortandad

El objetivo de esta prioridad es detectar las causas que originan esta mortandad y tratar de reducirlas o eliminarlas. En el caso de las aves rapaces la mayor parte de las causas de mortandad con un alto impacto en su conservación tienen un origen antrópico, bien de forma directa o indirecta. Por lo cual es necesario conocer el origen de las causas de mortandad no natural, así como zonas en las que por cualquier motivo estas causas están concentradas o se produzcan caos de mortandad permanente. Para ello se procederá al marcaje de 3 ejemplares de quebrantahuesos con emisores GPS, siendo esta la primera vez que se emplea esta tecnología con esta especie en todo el continente africano.

Conocer las áreas de campeo y uso del espacio

Esta información permitirá conocer con mayor profundidad las áreas por donde se mueven estas especies y el tiempo que dedican en cada una de estas áreas. El marcaje de quebrantahuesos con emisores permitirá por primera vez en África obtener datos muy precisos sobre los movimientos y espacios realizados por los quebrantahuesos, facilitando en este sentido una más adecuada inversión de recursos destinados en el estudio de potenciales amenazas y posterior aplicación de medidas de conservación.

Creación de una red de Áreas de Alimentación Suplementaria

Estudiar posibles zonas de alimentación, con la búsqueda de posibles muladares y dormideros, dentro de las grandes granjas ganaderas, que son tan comunes en la periferia del Drakensberg. Complementar la disponibilidad de alimento natural a través de un programa de alimentación suplementaria, la instalación de comederos bien situados y gestionados es una medida de conservación que permite suplir la carencia de alimento que hay en el medio proporcionando una fuente de alimentos seguros y una herramienta de control y manejo de la población.

Establecer un protocolo de manejo de la especie en cautividad

El inicio del desarrollo de acciones de seguimiento poblacional y especialmente de marcaje puede incrementar la posibilidad de poder recapturar animales heridos. Esto plantea la posibilidad de crear la infraestructura técnica y material necesaria para el mantenimiento de esta especie en cautividad. Debido al reducido tamaño de la población de quebrantahuesos en el sur de África la recuperación de cualquier ejemplar encontrado herido es esencial. Esto implica el conocimiento sobre técnicas de manejo de la especie en cautividad (alimentación, instalaciones, estrés, etc) para garantizar el mejor estado de las aves durante el período de cautiverio.

RESULTADOS, CONCLUSIONES Y PROPUESTAS

Resultados de la expedición del 2005:

  • 8 territorios de Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus meridionalis).
  • 111 nidos de Buitre de El Cabo (Gyps coprotheres).
  • 10 parejas de Águila cafre (Aquila verreauxii).

Resultados obtenidos en 2007:

  • La población de Quebrantahuesos se mantiene, sin poder constatar territorios nuevos, ni la pérdida de los conocidos en el año 2005.
  • Se ha encontrado una nueva colonia de Buitre del cabo, que no se conocía, de 12 parejas.
  • Se han capturado, extraído muestras y marcado 3 Quebrantahuesos con emisores GPS y 1 Buitre de El Cabo y 1 Águila cafre con anillas metálicas.

Conclusiones

La cantidad de alimento que de forma natural pueden obtener las aves es insuficiente. La población de Elan se estima en unos 2000 animales para una extensión de 250.000 hectáreas. La tendencia de esta población es, aparentemente, hacia la estabilidad al menos durante la última década.

Los incendios, ya sean los provocados en aplicación de las medidas gestoras del Parque, ya sean los intencionados por los habitantes de Lesotho para robar ganado o facilitar el tráfico de drogas/contrabando, inciden de forma directa en las aves en muchos casos durante las fases más críticas de su ciclo reproductivo, incubación y primer mes de vida del pollo.

Se consideran como principales causas de mortalidad en las aves, según información de los responsables del Parque, el envenenamiento para el comercio de la medicina tradicional o por cazadores furtivos, envenenamiento agrícola mediante el uso ilegal de venenos, envenenamiento accidental al alimentarse de la carne que contenga plomo o productos veterinarios perjudiciales, y la electrocución y la colisión con tendidos eléctricos, o con los aerogeneradores del parque eólico situado en la parte norte-oriental del Parque Maloti-Drakensberg.

Propuestas

  • La creación de áreas de alimentación suplementaria cercanas a los territorios de cría.
  • Adopción de medidas destinadas a la recuperación de las poblaciones de ungulados silvestres que pasado el tiempo deberían constituir la base alimenticia de las poblaciones. Esta medida puede aplicarse con simultaneidad a la creación de la red de comederos.
  • Mayor control con los incendios.
  • Establecer acuerdos con los ganaderos, para que se retiraran siempre los cadáveres de los animales en un mismo lugar, donde se denote que puedan acudir las aves carroñeras.
  • Subvencionar o promover, la utilización de collares protectores para el ganado, de forma que los ataques de los Chacales y Caracales, no provocara la utilización masiva de venenos, que se hacía notar en ciertas zonas.
  • La vigilancia diaria de ciertos nidos, que a pesar de estar ocupados desde hace varios años, han fracasado al menos con seguridad los últimos 3 años, sin saber aun las causas reales.

MODO DE APLICACIÓN DE LAS ÁREAS DE ALIMENTACIÓN SUPLEMENTARIA

La creación de una red de Áreas de Alimentación Suplementaria (comederos) permite suplir la carencia de alimento que hay en el medio. La instalación de comederos es una medida de conservación y una herramienta de control y manejo de la población.

Función de conservación:

  • Aumentan la supervivencia de la fracción juvenil y preadulta de quebrantahuesos
  • Favorecen la colonización de nuevos territorios con la instalación de parejas reproductoras.
  • Reducen el riesgo de que las aves, obligadas ante la falta de comida a hacer grandes desplazamientos, sufran envenenamientos, colisiones con tendidos eléctricos o inhiban la reproducción al no resultar favorable el balance beneficio/costo energético.

Función como herramientas de conocimiento y manejo de las poblaciones:

Las áreas de alimentación suplementaria permiten conocer la estructura de edades, el uso del territorio, las pautas de dispersión y de desplazamiento y los requerimientos específicos en función de la edad, época del año, etc, lo que permite optimizar los recursos aportados. En este último caso, la medida esencial es la diversificación de la dieta. La tipología de los aportes debe adaptarse a las aves que acuden a la zona, para los jóvenes: patas de cordero y espinazos, para los adultos: aportes específicos de lana durante el momento del celo y de alimento blando durante el primer mes de vida del pollo, lo que permitiría establecer una aproximación al número de parejas que inician y que se reproducen respectivamente.

En el caso de la zona prospectada, se consideraría necesaria la instalación/creación de un número de áreas de alimentación no inferior a 8. Podría establecerse un sistema rotativo de aportes con una periodicidad semanal/quincenal para alcanzar dos objetivos iniciales, que son:

  • Fomentar el desplazamiento de los animales en una zona amplia pero relativamente controlada, reduciendo el riesgo inherente a los desplazamientos alejados de las zonas protegidas.
  • Conocer la estructura de edades de la población residente como primer paso para iniciar un manejo de la misma.

La base alimenticia debería basarse en cadáveres de ovino combinados con porcino y pollería procedentes de las granjas que existen en los límites del Parque. El vacuno debería ser considerado de forma secundaria.

EXPEDICIÓN 2007 UKHAHLAMBA DRAKENSBERG · SUDÁFRICA

Documental y reportaje realizado por Pepo Cabellud y Pipa Álvarez de la productora ARodar Servicios audiovisuales.

Subtítulos en Inglés y Español.

Locuciones de Sonja Krüger (EKZN Wildlife), Alfonso Godino (Coordinador), Isabel Molina (Veterinaria) y Manuel Aguilera (FAB).

QUEBRANTAHUESOS Y BUITRE DEL CABO EN SUDÁFRICA

El Parque Nacional uKhahlamba-Drakensberg fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. En 2013 se le unió el Parque Nacional Sehlathebe en Lesotho convirtiéndose en el Proyecto de Conservación y Desarrollo Transfronterizo Maloti-Drakensberg Park. Este proyecto es la iniciativa de colaboración más amplia entre la República de Sudáfrica y el país vecino el Reino de Lesotho.

Los zulúes nombran la sección de 300 kilómetros de cordillera que bordea KwaZulu-Natal: uKhahlamba, que significa “barrera de las lanzas”. Los primeros colonos holandeses las llamaban Drakensberge, en afrikáans “Montañas del Dragón”, y en Lesotho, las montañas se conocen como Maloti, ya que a menudo están cubiertas de nieve durante el invierno.

Referencias:

Krüger SC (2014) An Investigation into the Decline of the Bearded Vulture Gypaetus barbatus in Southern Africa Department of Biological Sciences, Faculty of Science University of Cape Town. Tesis Sonja Krüger

Maloti-Drakensberg Vulture Project. projectvulture.org

Bearded Vulture Project. beardedvulture.org

EKZN Wildlife. kznwildlife.com

Informes anuales Maloti-Drakensberg Vulture Project:

Otra documentación de interés:

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