Prácticamente
cualquier tipo de pared resulta
querenciosa para el alimoche. Gusta de
ocupar barrancos, muelas terrosas,
acantilados, farallones rocosos, cortados
fluviales y a veces cantiles de muy poca
entidad en los que el nido incluso
resulta accesible desde el suelo. Estos
lugares de nidificación en paredes poco
aparentes hacen que sus nidos sean difíciles
de localizar, ya que fácilmente pasan
inadvertidos.
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| El
barranco del rio Vero, en el
Parque Natural de la Sierra y los
Cañones de Guara es el tipo de hábitat
representativo del alimoche. |
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