Gyps Fulvus

  Ficha descriptiva y   Morfología
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Buitre leonado
- Técnicas de alimentación -

 
      Es el buitre leonado el planeador por antonomasia. Su especializacion alimenticia le ha llevado a desarrollar cualidades propias, orientadas a la explotación de un recurso impredecible en el tiempo y la distancia, las carroñas. Así, cuenta con una alta carga alar (peso del ave que descansa por centímetro cuadrado de ala) que le permite mediante largos planeos patrullar amplísimas zonas en busca de alimento con un gasto mínimo de energía y además, es capaz de ayunar durante largos periodos de tiempo. Todo un maestro del ahorro energético.

      Siempre ha llamado la atención a las gentes de campo la rapidez con que los buitres se concentran alrededor de una carroña vertida en el monte, a los que tienen buitreras cerca, y mas aun a los que no. Teniendo incluso cada cual su teoría al respecto del fenómeno: "yo creo que las huelen, por que un día, en....", "yo creo que las ven enseguida, porque el año pasado, en el puerto de..."

      Hoy sabemos que el olfato del buitre leonado no es su mejor sentido, y que esta mucho mas desarrollada su vista. Aunque el cómo localiza las carroñas sigue siendo un oscuro tema dentro de su biología, la teoría mas aceptada es lo que llamamos el refuerzo social. Imaginemos a toda la comunidad de buitres que habita una determinada zona. Ya bien entrado el día, y bastante despues del resto de rapaces no dependientes de las térmicas, los buitres saltaran de sus dormideros. Volaran a gran altura, desplegados pero manteniendo contacto visual cada cual con su vecino. Tejen de este modo una red, cubriendo una amplia zona mas o menos grande en función del número de individuos participantes. Cuando uno de ellos localice una carroña, realizará vuelos de cicleo sin ganar altura (círculos) seguidos de un descenso fulminante al suelo que atrae la atención de sus vecinos en contacto visual. Así, todos irían detectando la conducta delatora del vecino y se producirá la localización de la carroña por la totalidad del grupo. A su vez, el primer o primeros individuos en localizar la carroña, podrían haber sido atraidos por el ir y venir de especies carroñeras de menor tamaño, como córvidos o milanos.

      Antes de comenzar a comer, quizás se reunan alrededor del cadaver a una distancia prudencial, como si necesitaran asegurarse de que aquello es un cadaver y por tanto comida. Posteriormente, avanzarán hacia él y comenzará el gran espectáculo. Se producirán aparatosas disputas por un sitio en "primera fila", y los gritos y gruñidos serán audibles a gran distancia. Los que llegan después, realizan una pantomima intimidatoria consistente en abrir las alas y estirar el cuello al máximo como para parecer de mayor tamaño.

 

Un buitre aterriza para participar en una carroñada.

Una imagen sin duda espectacular.

 

      Alrededor de las grandes carroñas se pueden concentrar mas de un centenar de individuos, resultando un festín de estas caracteristicas uno de los acontecimientos mas sorprendentes e impresionantes de cuantos suceden en los montes españoles. Como todo gran evento, requiere organizacion, y esta se produce, suponemos, en funcion de la edad, el tamaño, el hambre o la situacion social del individuo. Diferencias estas que deben estar muy claras para los buitres, pero que para el observador, son sutilezas difíciles de dirimir, algo difícil de estudiar y que hoy día no esta nada claro, aunque si se habla del hambre como claro árbitro de esta contienda, ya que un buitre hambriento arriesgaría mas a la hora de una disputa que otro menos hambriento o que ya ha comido.