Los Buitres de Aragón... hoy
Aragón pudo haber iniciado a partir del año 2000 un proceso de regularización de los muladares y los comederos para las aves carroñeras existentes a lo largo de la geografía de la comunidad, lugares reconocidos como figuras de hecho en el ordenamiento territorial desde 1998. En 2006 se ha llegado a la situación que venimos denunciando.
Los Muladares se han cerrado, no se han creado nuevos con la celeridad necesaria y desde enero se recogen todas las reses muertas. La recogida se lleva a cabo en lugares donde la lógica obligaría a no hacerlo, tales como áreas de influencia de Parques Naturales, del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido o zonas amparadas por alguna figura de protección medioambiental. En octubre de 2005 se publica el Decreto que regula la creación de la red de comederos y en noviembre una norma de la UE autoriza a usar cadáveres de cabras y ovejas para la alimentación de las aves, ¿por qué no se aplica esta normativa?.
En Aragón, los Buitres leonados sufren hambre. A fecha 1 de agosto NO se abastecen los 2 comederos oficiales construidos desde principios de año.
Hay que sentir dentro el morder del hambre para intuir lo que puede estar sufriendo la mejor población de aves carroñeras de Europa. Los buitres leonados se unen para buscar la poca comida que hay, se concentran y provocan bajas ganaderas entre ovejas enfermas y recién paridas, se posan en tejados de granjas, se “caen” debilitados en un campo, se comen el cadáver de una paloma o un pedazo de pan en un vertedero. Duele ver a un buitre comiendo un trozo de bocadillo podrido de una bolsa de basura.
En Aragón, los Alimoches y los Quebrantahuesos sufren hambre. Ambos sufren una crisis histórica que puede explicarse por el cierre de los muladares unido a la problemática de venenos y tóxicos.
Los dormideros de alimoche han desaparecido prácticamente y el quebrantahuesos, el Pájaro de Barro, sufre el mayor episodio de mortalidad de la última década y los peores resultados de cría desde 1993. A efectos prácticos hemos retrocedido 13 años en su conservación.
En Aragón, hay más veneno y menos comida.
Este es el presente, el hambre puede estar gestionando las poblaciones. Aragón tiene, hoy, la posibilidad de acoger la palabra muladar en su vocabulario de buenas prácticas medioambientales y todo es favorable para hacerlo. Hagámoslo. Una norma europea autoriza el uso de cadáveres de ovejas y cabras para la alimentación de estas aves (UE 830/2005). Un Decreto autonómico regula la creación y adecuación de estas áreas, desarollémoslo. Y hay personas y colectivos dispuestos a arrimar el hombro. Como el Director del Dpto. de Biodiversidad reconociera hace unos meses (25 de mayo de 2006, Diario del Altoraragón) una primera medida efectiva para paliar el desfase entre cantidad de alimento y población de aves carroñeras sería delimitar las áreas remotas, aquellas donde no se aplicaría la recogida de las reses muertas, aún no se ha hecho.
Hace 20 años que de forma altruista damos de comer a nuestros amigos los buitres en complicidad con ganaderos y algunas sociedades de cazadores, que sabemos que mundo rural y ave carroñera van unidos y que cada situación requiere una solución propia. Son 20 años de compromiso que nos han hecho saber de la capacidad humana para crear o arrasar ideas y consensos y 20 años de amistad. Aragón está obligado a hacer compatible tradición, sostenibilidad y conservación. Voluntad, sensibilidad y humildad. Aragón no puede permitir que se sucedan los episodios que sufren los ganaderos, no puede tolerar el hambre de sus buitres y que sean envenenados de forma masiva con impunidad. De todos nosotros depende no convertir en lujo lo que hoy es patrimonio de esta tierra.
Fotografía:FAB
..... nos vemos