Se trata, con mucho, del
buitre europeo mas escaso. Fuera del mapa,
parecen quedar nutridas poblaciones en Asia y Suráfrica
aunque desconocemos su situación exacta. También
se localiza un núcleo aislado en el norte de
Africa, en la cordillera del Atlas del que
tampoco disponemos de datos poblacionales. La
población que habita el sur y el este del
continente africano se reconoce como una
subespecie distinta, el G.B. Meridionalis,
algo mas pequeño. En Europa y el próximo
oriente ha sufrido una importantísima regresión
fundamentalmente a lo largo del último siglo.
Desaparece en Europa de los Alpes, los Cárpatos,
los Balcanes, Sicilia y Cerdeña, quedando
exiguos núcleos de población aislados en Córcega,
Creta y Grecia donde para mediados de los noventa
se estiman poblaciones de 8, 13 y 10 parejas
respectivamente.
Desaparece en España de
todos los sistemas montañosos que ocupaba:
Sistema Central, Sistema Ibérico, Cordillera
Cantábrica, Montes de Toledo, Sierra Morena y
Sierras Béticas, quedando un reducido núcleo
aislado en el Pirineo y sus estribaciones. En 1.987,
desaparece el último de los quebrantahuesos de
la Sierra de Cazorla quedando definitivamente
recluido en el Pirineo donde, ese mismo año, se
estima una población de 40 parejas. En años
sucesivos se repite el censo, aumentando lenta,
pero paulatinamente el número de parejas. En 1.995,
se estima, en ambas vertientes, una población
pirenaica de 68 parejas, de las que 38 ocupan
territorio aragonés, repartidas entre las
provincias de Zaragoza (4 parejas) y Huesca (34
parejas). En 1.997, se localizan 77 parejas, 58
en la vertiente española: 6 en Navarra, 15 en
Cataluña y 37 en Aragón (33 en Huesca y 4 en
Zaragoza), donde hemos perdido una por tiroteo de
uno de sus miembros. Como hemos dicho, la población
aumenta lenta, pero paulatinamente, lo que se
achaca, en principio, a censos mejor realizados.
Pero también ha habido un aumento real de
población apareciendo ocupados territorios que
antes se sabian vacios. Quizás sea esto el
preludio del tan esperado salto de la especie a
otras cordilleras.
A parte de este núcleo
reproductor se calcula que , entre jóvenes,
inmaturos, adultos no reproductores y
reproductores, la población pirenaica total debe
ser de unos 300 individuos, habiendo un
relativamente nutrido grupo de adultos no
reproductores. Teoría que parece apoyar el hecho
de que un miembro de una pareja reproductora sea
sustituido con relativa rapidez cuando desaparece
por alguna causa. Es por tanto, la población
pirenaica, la mas importante de todo el Paleártico
Occidental, y desde donde deberá extenderse para
conquistar nuevamente sus antiguos hábitats, con
la ayuda y la consideración que necesita por
parte de todos.
Actualmente se estan
llevando a cabo proyectos de reintroducción,
costosísimos en tiempo y dinero, en las Sierras
de Cazorla y Segura y en los Alpes, donde tras la
suelta entre 1.986 y 1.996 de 72 quebrantahuesos,
hoy estan obteniendo sus frutos: desde 1.996 los
Alpes franceses cuentan con una pareja y los
italianos con otra desde 1.998. |